sábado, 3 de abril de 2010

el comienzo de mi historia

Hace más de 9 meses que tengo 30 años. Me estoy acercando muy rápido a los 31. Y no quiero.
Cuando tenía 17 y salía de la enseñanza media, pensaba las cosas que podría hacer y las cosas que tendría cuando tuviera 30. Creo que aún no tengo ni he hecho la mitad de lo que tenía pensado.
- Mientras escribo esto, me paré a ver a mi hijo menor, que tiene 2 años, que estaba tosiendo mientras dormía. Está un poco congestionado y tenía flema, lo que lo hizo, algo así como vomitar. En todo caso no fue nada grave, ya que después siguió durmiendo como si nada hubiese pasado. Yo sólo lo ví, ya que mi señora lo atendió. -
Volviéndo a lo que estaba contando... Me imaginaba haber ido a diferentes partes del mundo, haber conocido gente, haber tenido un auto nuevo en la puerta, un postgrado, una casa propia, etc, etc, etc, entre otras muchas cosas más.
A veces hacerse demasiadas expectativas, o pensar en las que uno se hizo cuando era un niño, te pueden llevar a deprimirte o a mirar la vida con otros ojos.

Actualmente, tengo una profesión, que no ejerzo, y no tengo un postgrado, claro está; tengo 2 hijos con la misma mujer, pero no estamos casados. Vivo en una ciudad que no me gusta. Es como si mi vida estuviera hecha a medias.
Tenía ganas de haber escrito un libro, es por esto que empecé a escribir un blog, aunque sea sólo para mí y nadie llegue a leerlo nunca, pero por lo menos, habré hecho una de las tantas cosas que tenía planeadas.